ARJAIOS


Arjaios: del griego clásico ἀρχαῖος, significa antiguo, viejo, arcaico, que a su vez viene de arjón, principio (de donde arconte -anciano magistrado principal- Derivados de arjaios en español: archivo, jerarquía, arca, arcón, y por supuesto arqueología.

27 jul 2011

MYTHOS


                           

 La arqueología estudia la Historia a través de los restos materiales producidos por la cultura del Hombre. Podría ser una definición perfectamente aceptable; sin embargo, no es del todo verdadera: la materia que llega a manos del arqueólogo, puede que sólo sea un vehículo,  el recipiente de algo abstracto, de un concepto preciso,  algo que sea lo que verdaderamente define el carácter e incluso la forma del residuo material, bien sea por marcas de forma, bien sea por formas de sustancia. Por ejemplo: Una vasija determinada puede llevar una decoración concreta cuya iconografía nos dé la pista del objetivo final del recipiente. Y no olvidemos tampoco, para decir lo mismo,  que en esa  religiosa liturgia griega llamada Teatro, si alguien quería saber cuál era el argumento de la tragedia preguntaba cuál era el mythos.

David Vance
 Los arqueólogos son conocidos por ser personas que escavan y escarban  en la tierra, es decir, profundizan. Pero muchas veces, por no decir que casi siempre, los arqueólogos no descienden por estratos en una escalera de caracol, sino que mientras más bajan, cuanto más profundizan,  más suben por los peldaños de lo incorpóreo, que suele ser lo verbal envolviendo la pieza, el concepto, la idea, lo que verdaderamente da sentido a las cosas, el auténtico devenir del ser humano. 


Un clásico, editado en 1955
Sería prácticamente imposible comprender la Akrópolis ateniense, o de cualquier otra polis, sin conocer los mitos que fecundan el santuario, por sólo poner un ejemplo de lo más evidente. No tendría sentido nada. 


 Es por eso que se hace preciso cierto acercamiento epistemológico hacia la mitología, esa cosmovisión tradicional sucesivamente reproducida en imágenes simbólicas que no sólo decoran una superficie, sino que la modulan en cuanto sus valores intrínsecos.


 Para ello, y siguiendo las directrices de la escuela lingüística del estructuralismo, el antropólogo belga Claude Levy Strauss, en 1950, redujo la unidad mínima de significación mitológica, la porción irreductible de un mito, llamándolo mitema: elemento constante, recurrente, solidario con otros mitemas. Por ejemplo: las similitudes entre Osiris y Adonis están forjadas en mitemas comúnes pese a pertenecer a civilizaciones distintas. 





El helenista asturiano Pedro Olalla, para disfrute de los amantes de los viajes y de los mitos griegos, realizó esta estupenda obra que es a la vez material de lectura, atlas histórico y guía de viajes. 
http://www.pedroolalla.com/
Un insólito catalogo de todos los lugares de la antigua Grecia con referencia a su estado de conservación actual, un completo inventario de fuentes literarias que testimonian cada lugar y cada mito, la compilación bajo un solo relato de las múltiples informaciones sobre cada personaje mitológico dispersas por las obras de los diferentes autores clásicos, una cuidada y sugerente documentación fotográfica y literaria y el mas profuso y actualizado mapa de viaje de Grecia confluyen en esta obra.La información que se encuentra en este atlas proviene exclusivamente de los textos de la antigüedad clásica. El autor, después de reorganizarla ha elaborado un libro que pretende más que ser una obra de referencia, ser usado. Porque, no sólo incluye un detallado listado de todos los lugares de la Grecia clásica indicando el estado en que se encuentran hoy, sino un completo índice de las fuentes literarias en que se les hace referencia. 



Un buen libro: no es un repertorio mitológico ni un manual de mitografía, sino una ordenada serie de reflexiones críticas sobre la tradición y transmisión de los mitos, subrayando su función social, y la pervivencia de la mitología en su contexto histórico y en la cultura occidental. Perspectiva crítica, didáctica, de los temas y figuras más representantivos, y finalm,ente anliza las interpretaciones mñas significativas que se han formulado desde el incio de la Edad Moderna sobre este conglomrerado de mitos.
Carlos García Gual, filólogo, crítico, traductor, helenista, catedrático de filología griega en la Universidad Complutense de Madrid.
Muestra moderna del uso de la mitología griega es el siguiente video (producto material para magnetoscopio que quizás dentro de muchos años sea un resto arqueológico por sí mismo y que como tal habría que datar.



»En otro tiempo la naturaleza humana era muy diferente de lo que es hoy. Primero había tres clases de hombres: los dos sexos que hoy existen, y uno tercero compuesto de estos dos, el cual ha desaparecido conservándose sólo el nombre. Este animal formaba una especie particular, y se llamaba andrógino, porque reunía el sexo masculino y el femenino; pero ya no existe y su nombre está en descrédito. En segundo lugar, todos los hombres tenían formas redondas, la espalda y los costados colocados en círculo, cuatro brazos, cuatro piernas, dos fisonomías, unidas a un cuello circular y perfectamente semejantes, una sola cabeza, que reunía estos dos semblantes opuestos entre sí, dos orejas, dos órganos de la generación, y todo lo demás en esta misma proporción. Marchaban rectos como nosotros, y sin tener necesidad de volverse para tomar el camino que querían. Cuando deseaban caminar ligeros, se apoyaban sucesivamente sobre sus ocho miembros, y avanzaban con rapidez mediante un movimiento circular, como los que hacen la rueda con los pies al aire. La diferencia, que se encuentra entre estas tres especies de hombres, nace de la que hay entre sus principios. El sol produce el sexo masculino, la tierra el femenino, y la luna el compuesto de ambos, que participa de la tierra y del sol. De estos principios recibieron su forma y su manera de moverse, que es esférica. Los cuerpos eran robustos y vigorosos y de corazón animoso, y por esto concibieron la atrevida idea de escalar el cielo, y combatir con los dioses, como dice Homero de Efialtes y de Oto. Júpiter examinó con los dioses el partido que debía tomarse. El negocio no carecía de dificultad; los dioses no querían anonadar a los hombres, como en otro tiempo a los gigantes, fulminando contra ellos sus rayos, porque entonces desaparecerían el culto y los sacrificios que los hombres les ofrecían; pero, por otra parte, no podían sufrir semejante insolencia. En fin, después de largas reflexiones, Júpiter se expresó en estos términos: Creo haber encontrado un medio de conservar los hombres y hacerlos más circunspectos, y consiste en disminuir sus fuerzas. Los separaré en dos; así se harán débiles y tendremos otra ventaja, que será la de aumentar el número de los que nos sirvan; marcharán rectos sosteniéndose en dos piernas sólo, y si después de este castigo conservan su impía audacia y no quieren permanecer en reposo, los dividiré de nuevo, y se verán precisados a marchar sobre un solo pié, como los que bailan sobre odres en la fiesta de Caco.
»Después de esta declaración, el dios hizo la separación que acababa de resolver, y la hizo lo mismo que cuando se cortan huevos para salarlos, o como cuando con un cabello se los divide en dos partes iguales. En seguida mandó a Apolo que curase las heridas y colocase el semblante y la mitad del cuello del lado donde se había hecho la separación, a fin de que la vista de este castigo los hiciese más modestos. Apolo puso el semblante del lado indicado, y reuniendo los cortes de la piel sobre lo que hoy se llama vientre, los cosió a manera de una bolsa que se cierra, no dejando más que una abertura en el centro, que se llama ombligo. En cuanto a los otros pliegues, que eran numerosos, los pulió, y arregló el pecho con un instrumento semejante a aquel de que se sirven los zapateros para suavizar la piel de los zapatos sobre la horma, y sólo dejó algunos pliegues sobre el vientre y el ombligo, como en recuerdo del antiguo castigo. Hecha esta división, cada mitad hacia esfuerzos para encontrar la otra mitad de que había sido separada; y cuando se encontraban ambas, se abrazaban y se unían, llevadas  del deseo de entrar en su antigua unidad, con un ardor tal, que abrazadas perecían de hambre e inacción, no queriendo hacer nada la una sin la otra. Cuando la una de las dos mitades perecía, la que sobrevivía buscaba otra, a la que se unía de nuevo, ya fuese la mitad de una mujer entera, lo que ahora llamamos una mujer, ya fuese una mitad de hombre; y de esta manera la raza iba extinguiéndose. Júpiter, movido a compasión, imagina otro expediente: pone delante los órganos de la generación, por que antes estaban detrás, y se concebía y se derramaba el semen, no el uno en el otro, sino en tierra como las cigarras. Júpiter puso los órganos en la parte anterior y de esta manera la concepción se hace mediante la unión del varón y la hembra. entonces, si se verificaba la unión del hombre y la mujer, el fruto de la misma eran los hijos; y si el varón se unía al varón, la saciedad los separaba bien pronto y los restituía a sus trabajos y demás cuidados de la vida. De aquí procede el amor que tenemos naturalmente los unos a los otros; el nos recuerda nuestra naturaleza primitiva y hace esfuerzos para reunir las dos mitades y para restablecernos en nuestra antigua perfección. Cada uno de nosotros no es más que una mitad de hombre, que ha sido separada de su todo, como se divide una hoja en dos. Estas mitades buscan siempre sus mitades. Los hombres que provienen de la separación de estos seres compuestos, que se llaman andróginos, aman las mujeres; y la mayor parte de los adúlteros pertenecen a esta especie, así como también las mujeres que aman a los hombres y violan las leyes del himeneo. Pero a las mujeres, que provienen de la separación de las mujeres primitivas, no llaman la atención los hombres y se inclinan más a las mujeres; a esta especie pertenecen las tribactes. Del mismo modo los hombres, que provienen de la separación de los hombres primitivos, buscan el sexo masculino. Mientras son jóvenes aman a los hombres; se complacen en dormir con ellos  y estar en sus brazos; son los primeros entre los adolescentes y los adultos, como que son de una naturaleza mucho más varonil. Sin razón se les echa en cara que viven sin pudor, porque no es la falta de este lo que les hace obrar así, sino que dotados de alma fuerte, valor varonil y carácter viril, buscan sus semejantes; y lo prueba que con el tiempo son más aptos que los demás para servir al Estado. Hechos hombres a su vez aman los jóvenes, y si se casan y tienen familia, no es porque la naturaleza los incline a ello, sino porque la ley los obliga. Lo que prefieren es pasar la vida los unos con los otros en el celibato. El único objeto de los hombres de este carácter, amen o sean amados, es reunirse a quienes se les asemeja. Cuando el que ama a los jóvenes o a cualquier otro llega a encontrar su mitad, la simpatía, la amistad, el amor los une de una manera tan maravillosa, que no quieren en ningún concepto separarse ni por un momento. Estos mismos hombres, que pasan toda la vida juntos, no pueden decir lo que quieren el uno del otro, porque si encuentran tanto gusto en vivir de esta suerte, no es de creer que sea la causa de esto el placer de los sentidos. Evidentemente su alma desea otra cosa, que ella no puede expresar, pero que adivina y da a entender. Y si cuando están el uno en brazos del otro, Vulcano se apareciese con los instrumentos de su arte, y les dijese: '¡Oh hombres!, ¿qué es lo que os exigís recíprocamente?', y si viéndoles perplejos, continuase interpelándoles de esta manera: 'lo que queréis, ¿no es estar de tal manera unidos, que ni de día ni de noche estéis el uno sin el otro? Si es esto lo que deseáis, voy a fundiros y mezclaros de tal manera, que no seréis ya dos personas, sino una sola; y que mientras viváis, viváis una vida común como una sola persona, y que cuando hayáis muerto, en la muerte misma os reunáis de manera que no seáis dos personas sino una sola. Ved ahora si es esto lo que deseáis, y si esto  os puede hacer completamente felices.' Es bien seguro, que si Vulcano les dirigiera este discurso, ninguno de ellos negaría, ni respondería, que deseaba otra cosa, persuadido de que el dios acababa de expresar lo que en todos los momentos estaba en el fondo de su alma; esto es, el deseo de estar unido y confundido con el objeto amado, hasta no formar más que un solo ser con él. La causa de esto es que nuestra naturaleza primitiva era una, y que éramos un todo completo, y se da el nombre de amor al deseo y prosecución de este antiguo estado. Primitivamente, como he dicho, nosotros éramos uno; pero después en castigo de nuestra iniquidad nos separó Júpiter, como los arcadios lo fueron por los lacedemonios. Debemos procurar no cometer ninguna falta contra los dioses, por temor de exponernos a una segunda división, y no ser como las figuras presentadas de perfil en los bajorrelieves, que no tienen más que medio semblante, o como los dados cortados en dos. Es preciso que todos nos exhortemos mutuamente a honrar a los dioses, para evitar un nuevo castigo, y volver a nuestra unidad primitiva bajo los auspicios y la dirección del Amor.

Discurso de Aristófanes en el Symposium , de Platón



 Las Pléyades (que significa "palomas" en griego), también conocidas como Objeto Messier 45, Messier 45, M45, Las Siete Hermanas o Cabrillas, es un objeto visible a simple vista en el cielo nocturno con un prominente lugar en la mitología antigua, situado a un costado de la constelación Tauro. Las Pléyades son un puñado de estrellas muy jóvenes las cuales se sitúan a una distancia aproximada de 450 años luz de la Tierra y están contenidas en un espacio de treinta años luz. Se formaron aproximadamente hace apenas unos 100 millones de años, durante la era Mesozoica en la Tierra, a partir del colapso de una nube de gas interestelar. Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que el Sol.

21 jul 2011


of Art & Archeology
Universidad de Oxford, U.K.

presenta una exposición titulada de Herakles a Alejandro el Grande, con los tesoros del Reino de Macedonia. Quinientos objetos, muchos de ellos por primera vez a los ojos del público, provinientes de las tumbas reales y el palacio de Egas , antigua capital macedonia.
 Exposición auspiciada por el Primer Ministro de Grecia, en colaboración con el Ministerio de Cultura y Turismo del gobierno heleno, hasta el 29 de agosto. Con degustación de gastronomía griega. 


http://www.ashmolean.org/exhibitions/heracles/details/










29 may 2011

AKROPOLIS

 Del griego ἄκρος, (extremo) y πόλις,(ciudad), y hace referencia a la parte más alta de una ciudad. Quizás la más famosa y conocida sea la de Atenas: la Akrópolis por antonomasia. Y dentro de ella, el monumento universal por excelencia: el Templo de Atenea Partenos, o Partenón.





Construcción, Destrucción, Expolio: Kosta Gavras. Animación sincrónica de la Historia del lugar.




Esta virgen, nacida de la cabeza del mismísimo Zeus y mediante un hachazo (que es algo que hay que leer dos veces) es símbolo de las habilidades mentales –el ingenio, la estrategia: el triunfo de la fuerza mental contra la fuerza física;y si se me apura, donde lo femenino –que no la mujer- hace sucumbir a lo masculino: lo cóncavo frente a lo convexo y donde lo cóncavo, lo que recibe, lo que es vaso, prevalece sobre lo convexo, lo que penetra en lo cóncavo, lo que es jarra.





Lo primero que Atenea hizo en su existencia fue lo que habría hecho cualquier mujer: competir por ser dueña y señora, en este caso, de la ciudad del rey y serpiente llamado Cécrope. Como contrincante , frente a frente –y ella había nacido de la frente del Padre de los Dioses- se levantaba su tío Poseidón, que también pretendía el honor de hincar su tridente a algo en tierra firme. Ambas deidades, para hacerse con el patronazgo de la polis, debían de hacer un regalo a la ciudad. Poseidón, divinidad como se sabe de las profundidades marinas, clavó su tridente en la planicie de la colina de Cecropia y de ello surgió una fuente de la que habrá hablado, con su poder falocrático, hasta Freud; pero el agua era marina y no servía para nada más que para mojar las cosas. Atenea, por su parte, lanzó su mirada tan fulminantemente que de la tierra brotó, por vez primera, un olivo. De ese árbol, que desde entonces se volvió sagrado, se obtendrían maderas y aceites para iluminarse y alimentarse, para construir casas donde vivir o trirremes con las que surcar el ancho piélago y comerciar con ánforas llenas de aceites y aceitunas. Y así, la ciudad, que hasta entonces carecía de nombre, y que algunos aún hoy llaman Cecropia, pasó a llamarse Atenas en honor de su diosa protectora.


 Como toda obra de estilo dórico, las columnas carecen de basa y su fuste está recorrido en sentido longitudinal por estrías. Hacia el centro del fuste se produce un leve ensanchamiento o éntasis, mediante el cual los arquitectos trataron de corregir los efectos de proporción que acusaría el ojo humano a la vista del edificio. De igual modo, las columnas aparecen levemente inclinadas hacia el interior. Los fustes rematan en una moldura cóncava, el collarino, sobre la cual se asienta el capitel, de apariencia geométrica y compuesto por dos elementos: el equino, de sección curva, y el ábaco, a modo de pequeña losa que recibe directamente el apoyo de los elementos superiores.Por encima de los capiteles de las columnas corre un entablamento organizado, de abajo arriba, en tres partes. La primera es un arquitrabe liso. La segunda es el friso, constituido por una sucesión alternante de triglifos (formados por estrías verticales) y metopas (que presentan decoración escultórica). Remata el conjunto una cornisa, saliente respecto a los elementos anteriores. El empleo de una cubierta a dos aguas genera en cada uno de los lados menores un amplio espacio triangular, el frontón, cuyo perímetro exterior aparece recorrido por una cornisa saliente, de modo que el espacio interior, o tímpano, queda libre para ser decorado con esculturas.




Por aquel entonces- hacia el S. XVI a.e.c.- sobre la colina de la Akrópolis, la ciudad alta, que aún no era sagrada, vivía con sus tres hijas el legendario rey Cécrope, que había nacido de la tierra misma y , quizás por eso mismo, nacido bajo la forma de un ser que era mitad hombre, mitad serpiente. (Lo cual no es raro si pensamos que había centauros que habían nacido la mitad hombre, la mitad caballo.) En el S. XVI d.e.c. sobre la casi intacta colina sagrada de la Akrópolis, vivían los otomanos, herederos de los persas, sarracenos a más no poder, que -oh ironías del destino- habían convertido el Erecteion en un harén de eunucos, el Partenón en una mezquita que me parece que no mira a La Meca y los Propileos en un polvorín de polvorones polvorientos.. Los venecianos, acosando a los turcos, fueron quienes destruyeron el Partenón con una granada desafortunada.


La simbología plástica del Partenón se hacía evidente sobre todo mediante la decoración escultórica que originariamente presentaba el edificio. Así, los dos frontones del templo reproducían los temas del nacimiento de Atenea, por un lado,  y el combate entre esta diosa y Poseidón (o Patronato del Ática). En la metopas del friso exterior se representan  cuatro temas diferentes: en los dos lados menores, con 14 metopas cada uno, aparecen la Amazonomaquia y la Gigantomaquia; en los lados mayores, con 33 metopas cada uno, los temas seleccionados son la Centauromaquia y la Illiupersis o Guerra de Troya. Finalmente, a lo largo del muro de la cella, corre un friso de estilo jónico en el que se representa una procesión que cada cuatro años tenía lugar en Atenas: las Panateneas, en la que un amplio cortejo acudía a entregar a la diosa un peplo bordado por las jóvenes de la ciudad. Todo ello es un trasunto de la propia polis ateniense y de sus valores cívicos, de su organización y de sus costumbres. El friso de la cella es símbolo, por tanto, de la propia ciudad de Atenas y pretende demostrar su supremacía en el mundo helénico.

Frontón del Partenón, o el más famoso de los mármoles robados por Lord Elgin,  Londres, Brittish Museum


 
Web para la campaña de devolución de los Mármoles de la Akrópolis.

 Para ver todos los relieves del Partenón, tanto los del Museo de la Acrópolis, los del Brittish como los del Louvre, el Ministerio Griego de Cultura y el Centro Nacional de Documentación han creado un website de amplio desarrollo digital, tanto para especialistas como para público en general:  visitar el sitio



Atenea, mientras tanto, treinta y dos siglos antes de eso, se había hecho mujer. Un día, a eso de la caída de la tarde, en el incendio de los cielos a la hora del crepúsculo, fue a la fragua de Hefesto a buscar unas herramientas para vaya a saberse qué estratagema femenil y divina; Hefesto, el herrero barbudo de sudorosos músculos velazqueños, que entendía mucho de calores por estar siempre con el martillo junto a la fragua y porque Afrodita le ponía los cuernos con Ares, se sintió incendiado por los sapientísimos ojos de lechuza de Atenea y, sin más, quiso poseer a la diosa virgen. Atenea, violentada, se resisitó hábilmente y, como Hefesto era cojo, consiguió huir y conservar intacta su virginidad. Pero Hefesto, en el lance, tropezó consigo mismo y con sus contrariadas piernas y eyaculó de repente sobre el muslo de la divinidad; la diosa, suponemos que indignada, ruborizada y afrentada, se limpió el semen divino con un trozo de lana que dejó en el suelo: la tierra, entonces, se fecundó para concebir a Erecteo, que parece que heredó en su nombre la incandescencia de su divino padre.




Atenea, no obstante, quiso criar al recièn nacido en secreto, lo escondió en una cesta y advirtièndo a las infantas acropolinas de que ni se les ocurriera abrir la canastilla, se la entregó a las tres hijas de Cécrope: Herse, Pandrosa y Aglaura. Pero las niñas no supieron resistirse a la curiosidad. Abrieron la canastilla y se encontraron con que la criatura estaba envuelta por una serpiente cuidadora. Espantadas, las tres niñas huyeron despavoridas, dicen que profundamente enloquecidas, y en la carrera se despeñaron Akrópolis abajo. No se entiende muy bien por qué tuvieron tanto miedo, si resulta que su propio padre era medio serpiente, pero eso es lo que nos cuenta la Crónica de Paros. Se entiende mejor que el rey, a pesar de haber perdido a sus tres hijas, adorara tanto a la causante de esa pérdida –Atenea- que de una madera del olivo que ella regalara a la polis, talló la primera estatua que la divinidad tuvo en Atenas: el Paladio.





El número φ, Fi , (en honor a Fidias, el escultor) también llamado el número áureo, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción, es un número irracional y algebraico, descubierto por los griegos como relación o proporción entre segmentos de rectas. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza. Puede hallarse en elementos arquitectónicos, en las nervaduras de las hojas de algunos árboles, en el grosor de las ramas, en el caparazón de un caracol, en los flósculos de los girasoles, etc. Un ejemplo de rectángulo áureo en el arte es el alzado del Partenón , cuyas esquematizaciones áureas nos ayudan a comprender por qué de la armonía de las formas surge la belleza plástica. Para profundizar, aquí




Recreación digital

25 ene 2011

DELOS: ESTABLE Y VISIBLE

Delos -Dilos, en griego- es una de las más minúsculas islas de las Cícladas, en pleno Mar Egeo, junto a la hoy  muy turística Mikonos. No siempre se la conoció por ese nombre. Para unos fue  también llamada Lagia, isla de las liebres; Ortigia, isla de las codornices; Cintera, también Clamidia, Cintos, Pirpile y Pelasgia.

  Zeus quiso violar a una titánide llamada Asteria, pero ésta escapó del dios convirtiéndose en codorniz, volando por el vasto piélago hasta que fue perdiendo fuerzas; al caer al agua, se convirtió en una isla flotante ,a la deriva, a la que desde entonces conocieron como Ortigia. Tiempo después, Hera, esposa de Zeus, persigue a Leto, embarazada de su marido, que se refugia en Ortigia. Con nueve días de retraso, Leto da a luz, unos gemelos: primero, Artemisa, que una vez nacida, ayuda a salir a su hermano, Apolo. En ese mismo instante, la isla queda fijada al fondo marino por cuatro columnas y cambia su nombre por el de Delos. La palmera donde nació Apolo, cerca del lago Sagrado, está a la vista de cinco leones esculpidos en mármol blanco de Naxos, que están en guardia desde una terraza para proteger al dios Apolo. 


 Mientras tanto, Hera, furibunda, pide a Gea que cree un monstruo que devore a las dos criaturas. Y nace la Pitón en Delfos. A los cuatro días, Apolo, que ya es un efebo, se convierte en delfín, atraviesa el Egeo y llega hasta donde está la Pitón para matarla. 





Hacia el 540 a. C., el tirano Pisístrato de Atenas ordena la «purificación» de la isla sagrada deportando la isla vecina de Rinia las sepulturas, las personas mayores o enfermas.
Delos fue el centro de una anfictionía a la que pertenecían las islas Cícladas. Los atenienses instituyeron un festival en Delos para conmemorar el regreso deTeseo desde Creta. Pisístrato de Atenas y Polícrates de Samos tuvieron mucho interés en Delos: el primero hemos dicho que purificó la isla; y Polícrates dedicó la vecina isla de Renea a Apolo dèlico, y la sujetó con una cadena con Delos. Después de la conquista de las ciudades jónicas de Asia, el festival cayó en decadencia en el siglo V a. C., dejando de hacerse durante la guerra del Peloponeso. En 426 a. C., sexto año de guerra, los atenienses purificaron Delos y sacaron todas las tumbas de la isla y prohibieron nacer o morir en la isla y las mujeres embarazadas habrían de ser trasladadas a la isla de Renea. Además establecieron el festival al que llamaron Delia.

El carácter sagrado de la isla fue respetado por los persas Datis y Artafernes, que pasaron de largo y anclaron en Renea. Un mensajero pregonó que los isleños (que habían huido a Tinos) podían volver, y los persas quemaron en el altar del dios 300 talentos de incienso.
En 477 a. e.c , Atenas formó la Confederación de Delos o Liga de Delos con el propósito de combatir aPersia. La isla fue elegida como sede del tesoro confederado, si bien, ponto se llevó a Atenas (454 a. e.c.).
En 426 a. e. c.., los atenienses purificaron, como hemos dicho la isla, y en 422 a. C. planearon trasladar a todos sus habitants a Adramitium, que había cedido el sátrapa Farnaces de Dascilio. Una gran parte de ellos murieron en esta ciudad a manos del general Arsaces, un enviado del sátrapa Tisafernes de Sardes o Lidia en 411 a. e.c.
Reconstruida la liga, Delos se mostró menos sujeta al control de Atenas, hasta el punto de que en 354 a. C.los delios apelaron a Filipo II de Macedonia para limitar la injerencia ateniense en el santuario de Apolo.
 Permaneció en manos de Atenas (excepto por una corta dominación espartana) hasta el 314 a. e.c., cuando fue declarada libre e independiente tras la muerte de Alejandro Magno. Esta autonomía fue limitada: la isla pasó a formar parte de una liga insular dependiente del rey de Egipto, Ptolomeo I Sóter. Entonces florecieron nuevas fiestas en honor de la dinastía Ptolemaica como las filadelfias y las ptolemaicas y precisamente por estas fechas Calímaco dedicó su himno a Delos a la potencia marítima de sus soberanos.



UN ESPAÑOL EN DELOS

José Ignacio Hervada, asturiano de Gijón, nacido en 1902, obtuvo el título de arquitecto en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, en 1932, fue pensionado en la Real Academia de Bellas Artes de Roma en 1934.. Allí realizó algunos estudios sobre la Fontana di Trevi y un año más tarde, pidió permiso para desplazarse a la isla de Delos con el objetivo de realizar una planimetría detallada de los restos conservados. Este trabajo ha permanecido inédito hasta nuestros días, constituyendo la primera intervención arqueológica oficial española en Grecia. Los trabajos realizados entre 1934 y 1941  muestran un nivel excepcional y se encuentran en estudio.. Iván Fumadó, arqueólogo formado en la Universidad de Valencia, sigue sus pasos: ver más aquí: 

12 ene 2011

CIEN AÑOS DE ARQUEOLOGÍA EN IMÁGENES

La exposición fotográfica 'Cien años de arqueología en imágenes' sobre los trabajos realizados en el yacimiento de Mérida entre 1910 y 2010, puede verse en el Museo Nacional de Arte Romano (MNAR) tras el "éxito" de visitas "sorprendente" que ha tenido la muestra en la Asamblea de Extremadura.



El MNAR acoge desde este martes las cien instantáneas de los momentos más representativos de la trayectoria arqueológica de la ciudad de Mérida en una muestra realizada con motivo del centenario de las excavaciones del Teatro y el Anfiteatro romanos y organizada por el Museo el Instituto de Arqueología de Mérida, el Consorcio de la Ciudad Monumental y el Museo Romano.

Las cien imágenes llegan al MNAR tras el "éxito" de acogida en su exposición en la Asamblea de Extremadura, según ha destacado el vicepresidente primero de la Mesa de la cámara regional, Luciano Fernández, quien ha asistido, junto con el director del Museo de Arte Romano, José María Álvarez, a la inauguración de la muestra en el centro museístico.



En el acto inaugural también han estado presentes el director del Instituto Arqueológico de Mérida, Pedro Mateos, y el conservador del MNAR, Agustín Velázquez. A su vez, ha estado presente el autor de la propia exposición, Ceferino López.

Luciano Fernández ha destacado que "cientos de emeritenses y visitantes" han disfrutado de esta muestra durante su exposición en la Asamblea de Extremadura, lo que muestra el "éxito" de esta iniciativa, patrocinada por el parlamento regional. "Ha sido algo realmente sorprendente", ha añadido en declaraciones a los medios.

El vicepresidente primero de la Mesa de la Asamblea extremeña considera que esto demuestra que "la arqueología y la historia de Mérida en el sentido amplio en esta ciudad se vive de un modo extraordinario y esto es una buena señal".

A su vez, ha dicho que esto indica que "las instituciones que están trabajando por el patrimonio de esta ciudad y en definitiva de Extremadura están acertando en conectar con los intereses de los ciudadanos".

Además, en su intervención en la inauguración ha afirmado que el patrimonio de Mérida es "esencial", por lo que ha manifestado el "compromiso" de la Asamblea de Extremadura de "seguir aportando, modestamente," a cuantas iniciativas se programen para difundir el patrimonio de la capital extremeña.

CINCO BLOQUES DE LA EXPOSICIÓN

La exposición 'Cien años de arqueología en imágenes' trata de explicar los hitos fundamentales de los trabajos realizados en estos cien años, divididos en cinco bloques cronológicos. Así, según ha explicado Pedro Mateos, un primer bloque hace referencia a los antecedentes a 1910, los elementos que definían esa primera arqueología "podemos decir no científica" que se desarrolla desde el siglo XVI hasta 1910 cuando se inician las excavaciones.



El siguiente bloque va de 1910 a 1936, cuando el inicio de la Guerra Civil hace que se produzca un "vacío patrimonial" en la que es la "época de las grandes excavaciones" en el Teatro, el Anfiteatro, el Circo Romano y otros lugares; y un tercer bloque, de 1945 a 1963, cuando se crea el Patronato de la Ciudad Monumental de Mérida, un momento de "grandes adquisiciones" y, "con sus luces y sus sombras", "importante" para la arqueología.

El cuarto bloque aborda de 1963 a 1986, con la introducción de los tiempos modernos en la arqueología, que finaliza con la fundación y construcción del Museo de Arte Romano y que coincide con el traslado de las competencias en materia de patrimonio a la Junta de Extremadura.

Finalmente, el último bloque, muestra imágenes de 1986 hasta 2010 sobre los trabajos que han llevado a un nuevo proyecto en la ciudad que hace que hoy Mérida sea un "referente" a nivel arqueológico del país, ha resaltado Mateos.



"GRANDEZAS" Y "MISERIAS" DE MÉRIDA

Por su parte, el director del MNAR ha destacado que en la muestra se reflejan las "grandezas" y las "miserias" de la arqueología de Mérida, ya que hubo un momento en el que costó "Dios y ayuda" comenzar a excavar el Teatro Romano "a pesar de que había aquí proyectos de la época de Godoy", quien "quería hacer de Mérida una Pompeya".

Más tarde los proyectos de Pedro María Plano en el teatro "no pudieron cristalizar por la envidia y la cerrazón de algunos", hasta que ya José Ramón Mélida pudo conseguir "un poco de dinero" para empezar a excavar con ese "gran hombre" que fue Maximiliano Macías.

José María Álvarez ha dicho que "la escasez (de recursos) era grande", también derivada de una posguerra "difícil" y destrucción de algunos aspectos de la arqueología emeritense. En este sentido, ha recordado que hasta 1973 no se declaró la ciudad 'Conjunto histórico arqueológico' "con la oposición de muchos".

El director del MNAR se ha mostrado "muy satisfecho" de que el museo acoja esta exposición que verá "mucha gente". "Porque este museo afortunadamente sigue manteniendo su nivel de público", ha dicho Álvarez, quien a su vez ha apuntado que el número de visitas "ha descendido" pero sólo "el 2 por ciento" por la "crisis galopante". "Pero el museo sigue ofreciendo lo mismo", ha recalcado.

Por último, ha señalado que está por decidir el periodo de vigencia de la exposición, la cual está en un espacio dentro del museo donde "no estorba". "Vamos a prolongar todo el tiempo que queramos porque merece la pena que la gente que venga a visitar Mérida pueda ver que todo esto ha venido por una labor que se explica a través de una fotografía", ha indicado José María Álvarez al tiempo que ha destacado que "una imagen vale más que mil palabras".

10 ene 2011

PRIENE

 En la costa Jonia, hoy Turquía, y concretamente en Caria, en la ladera sureste del Monte Mykala, a apenas 15 kms. de lugares como Mileto,  se erigió en tiempos helenísticos la ciudad de Priene. Fundada legendariamente por Filotas y Aepytos, luego fue colonizada por beocios y se llamó Kadme (como Kadmo, del fenicio Kadmon, en primer lugar)




 Fue una de las doce ciudades de la Liga Jonia y en ella hubo un templo dedicado a Poseidón, otro a Demeter y otro a Atenea, en el que el mismo Alejandro Magno hizo una ofrenda cuando conquistó Anatolia.



El templo de Atenea Folias, el edificio más antiguo y famoso de Priene, se encuentra dos bloques al este del centro cívico, a lo largo de la avenida principal. Cinco columnas de la columnata períptera han sido reconstruidas en los últimos años, y sus tambores veteados y exquisitos capiteles jónicos ofrecen una visión extraordinaria frente al espectacular fondo de roca gris de la elevada acrópolis.
Su arquitecto fue Pithios, uno de los constructores del mausoleo de Halicarnaso. De acuerdo con Vitruvio, el templo fue descrito por Pithios en una obra que se ha perdido como el templo jónico ideal, y posteriormente sirvió como canon de su estilo. Tenía seis columnas en las fachadas anterior y posterior, y once en los laterales, con un par de columnas in antis en los pórticos delantero y trasero. Este es el primer templo jónico que tuvo pórtico trasero, u opistódomos, rasgo que Pithios tomó del orden dórico; en adelante aparecería en todos los grandes templos jónicos. El templo fue comenzado por Pithios en el año 340 a.C. y consagrado en 334 a.C. por Alejandro Magno, cuyo nombre aparecía inscrito en una de las antas del pronaos. (La inscripción se encuentra actualmente en el Museo Británico.)


Al otro lado de la calle, al norte del bouleuterion y el pritaneo están los restos del gimnasio superior. Cuando este fue construido, en el siglo iv a.C, constaba de un peristilo que rodeaba a la palestra; en tiempos romanos le fueron añadidas unas termas en el lado norte del gimnasio.

Hay otro gimnasio inferior, más grande, en el ángulo sur de la ciudad lindante con un estadio por su cara este. Ambas estructuras parecen haber sido erigidas hacia el año 130 a.C. La palestra de este gimnasio inferior estaba rodeada por cuatro stoas de orden dórico; su propileo, también dórico, se alzaba en el lado occidental y se abría a una calle escalonada que conducía al centro de la ciudad. El estadio tenía 190 m de largo, y paralelo a su lado norte discurría un paseo de 6 m de ancho flanqueado por una stoa dórica.


         Algunas fotos del gimnasio hoy,

EL Gimnasio, hoy.




Lavatorios


El Estadio